Pulsera rígida con bisagra y doble cierre, de origen tailandés, con delicadas marquesitas, esmeralda, rubí y ónix; una combinación elegante que no solo aporta brillo y carácter, sino que también simboliza amor y armonía (esmeralda), pasión y energía (rubí), protección y fortaleza (ónix) y equilibrio emocional (marquesitas)